Aplicando Sistemas de Educación Alternativa a tu Clase de Yoga Para Niños

de Gopala Amir Yaffe y Angel Choroszy www.RainboKidsYoga.net



Este artículo es la segunda parte del articulo “Educación Alternativa en tu Clase de Yoga Para Niños” de Gopala Amir Yaffe. 


Todos hemos escuchado algo acerca de sistemas de educación alternativa, pero no todos hemos tenido tiempo de explorar sus filosofías. Como yoga, muchos de estos sistemas están inspirados en la filosofía oriental. Y como yoga, están constantemente evolucionando y pueden ser considerados una respuesta a la manera de pensar industrial. 


El enfoque de dichos sistemas alternativos de educación y de yoga, es la exploración del individuo y del universo desde un “lugar interno”. Mientras en un sistema de educación tradicional, la evidencia científica empírica y la objetividad son más valoradas y, por ende,  consideradas verdad. En yoga y en las filosofías que describiremos abajo, la subjetividad es atesorada como una manera de comprender el mundo, a nosotros mismos y a los demás. 


En yoga creemos que el mundo es una extensión de nosotros mismos y mientras más nos conocemos mejor entendemos el mundo. En los sistemas de educación alternativos, como en el desarrollo normal de un niño, el viaje comienza por dentro también. Al fomentar la imaginación y el cuestionamiento y al descubrir nuestro entorno utilizando nuestros sentidos ayudamos a nuestros niños a convertirse en seres conectados con su interior, sus cuerpos y su medio ambiente. Esto es un contraste con el sistema de educación tradicional donde el “conocimiento objetivo” es dado desde afuera, por clases y libros. 


Si enseñas yoga en instituciones de educación tradicional, puedes ayudar a los niños a explorar fuera de las paredes que están alrededor de sus mentes cuando siempre les dicen cuál es la verdad, qué y cómo hacerlo. Dales un prueba de libertad, creatividad y vida real dejándolos ser locos y salvajes un rato, permitiéndoles aprender de sus corazones, cuerpos y todos sus sentidos. 


Los sistemas de educación alternativa alientan la interacción de los padres, familia y toda la comunidad. Como en nuestras clases comunitarias y de familia, existe un énfasis en trabajar juntos con el apoyo de todos mientras nos expresamos como individuos. 


Las escuelas son un buen lugar donde enviar a nuestros hijos, les dan un merecido respiro a los padres… pero aquellos que tomaron la responsabilidad de ser padres deben darse cuenta que es el trabajo más difícil en el mundo y que su presencia y atención son necesarios en la educación de sus hijos. 


Debajo, hay un resumen de los sistemas de educación alternativa más conocidos y sus posibles aplicaciones en las clases de yoga para niños. 






Escuelas Montessori


El movimiento Montessori comenzó a principios de 1900 con María Montessori, quién fundó una escuela en Roma para niños en desventaja y aquellos con necesidades especiales. Fue una mujer increíble, desinteresada quién dedicó su vida a mejorar y educar niños que parecían haber sido olvidados. Utilizando sus métodos, estos niños aprendieron rápidamente y a la edad de cinco ya podían leer, escribir y habían aprendido matemática básica. 


El salón Montessori está agrupado por grupos de edad de tres años y se les enseña según las necesidades sensoriales del grupo. La clase es como un taller y los niños son libres de ir de actividad en actividad a través del día. La maestra trabaja con uno o dos niños a la vez. Niños y maestras aprenden a respetar la concentración y no interrumpir ni apurar a quién esté ocupado en su tarea.  Como adultos, esperamos respeto absoluto de los niños pero,  ¿acaso les damos el respeto que merecen? Debemos darles el espacio para ellos mismos, para que exploren sus intereses. 


“Los niños son seres humanos que merecen respeto, superiores a nosotros por razón de inocencia y con mayores posibilidades en su futuro.” María Montessori


Montessori creía que los niños pequeños están enfocados en sus sentidos: vista, oído, tacto, gusto y olfato y que deben utilizar estos sentidos para aprender. Las escuelas Montessori basan sus enseñanzas alrededor de esta creencia. 


Montessori ideo una serie de materiales manipulables para el aprendizaje que invitan a los niños a explorar colores, figuras, texturas, sonidos, idiomas y relaciones geométricas. Por ejemplo, diseñó una serie de cuentas de vidrio de colores para ayudar a los niños pequeños a desarrollar habilidades matemáticas. También desarrolló un método para enseñar matemáticas a través de números recortados de papel; los niños podían ver y tocar los números, trazándolos con sus dedos memorizando el número y su forma. 


“Claramente el ambiente debe ser vivo, dirigido por una inteligencia superior, organizado por un adulto preparado para su misión.” María Montessori


Crea una clase de yoga sensorial para explorarte utilizando todos tus sentidos. 

Siéntate con tus ojos cerrados y medita sobre los sentidos: 

Olfato: Enfoca tu atención en el olor de una flor, incienso o chocolate. 

Gusto: Es crucial que cierres tus ojos. Pon un pedacito de chocolate en tu boca y permite que se derrita. Saborea, asegurándote de no pensar en nada más (no es tan difícil). Siente la temperatura cálida del chocolate. Puedes hacer lo mismo con miel, galletas (hacen sonidos interesantes), etc. 







Vista: Con los ojos abiertos, enfoca tu atención en una flor, foto, escenario, la habitación, la cara de un amigo o sus ojos, la llama de una vela, etc., y observa los detalles que nunca antes habías visto. Después de un par de minutos, cierra tus ojos y visualiza lo que viste, lo más claro que puedas. 

Tacto: Puedes darte un masaje con tus ojos cerrados como una meditación. Comienza por los pies y lentamente sube por tus piernas hasta llegar a la cara y cabeza. Termina con un momento de quietud, estando consciente de todas las sensaciones de tu cuerpo. 

Oído: Concéntrate en el sonido de un reloj, agua, cantos de aves, música, etc. Permite que estés totalmente absorbido por ese sonido. Puedes cantar Om por un minuto y después cantarlo mentalmente por otro minuto. 


Otra forma de explorar el sonido; Lo llamo “Para y escucha”. Necesitarás un cuenco tibetano o una campana que haga un sonido muy largo. Diles a los niños que caminen alrededor de la clase y cuando suene la campana, todos deben parar, cerrar los ojos y estar muy quietos. Deben escuchar el sonido y una vez que el sonido desaparezca y no lo  escuchen, pueden comenzar a caminar de nuevo. Repetir las veces que quieras. 


Utilizo un cuenco tibetano en casi todas mis clases para todas las edades. Puedes comprar un cuenco en una tienda de productos tibetanos por internet. Son un poco caros, pero lo valen. Son una herramienta mágica para enfocar, relajar y sanar. La vibración de su sonido lleva a la mente a un estado de calma, generando ondas alpha en segundos. ¡A los niños les encanta y lo esperan con ansia! 


Puedes utilizar el cuenco al final de la visualización guiada o relajación poniéndolo en sus cuerpos, permitiendo que el sonido vibre mientras lo tocas. Después de la relajación, deja que los niños jueguen un poco con el cuenco y que lo pongan sobre sus cuerpos y también sobre el tuyo. 


Para explorar el sentido del tacto a mayor profundidad, puedes soplar burbujas. Deja que revienten en sus cuerpos o que ellos brinquen hasta tocarlas con sus manos. Puedes utilizar libros con el tema “toca y siente” para guiar a los más pequeños a las posturas. Por supuesto que no hay nada como un masaje para estar totalmente presente y relajado. 


En un salón Montessori, encontrarás un espacio donde los niños inquietos pueden sentarse a escuchar música o colorear. Puedes tener un espacio así en tu clase de yoga donde los niños colorean mandalas hasta que ya estén listos para unirse al grupo de nuevo. 


“Cuando los niños han absorbido una gran cantidad de trabajo, parecían descansados y profundamente satisfechos. Casi parecía como si un camino se hubiera abierto dentro de sus almas, llevándolos a sus poderes latentes, revelando lo mejor de ellos mismos. Mostraron gran amabilidad hacia los demás, dispuestos a ayudar y parecían estar plenos de buena voluntad.” María Montessori, MD









Educación Waldorf


Este sistema educativo fue creado por Rudolf Steiner, un reconocido intelectual espiritual en Europa a comienzos del siglo 20. Steiner creía que existían tres funciones principales en la vida: 

Voluntad: Hasta los 7 años, los niños son seres de movimiento y voluntad. Son exploradores en constante movimiento. 

Emoción: De los 7 a 14 años, los niños son seres de sensibilidad emocional y estética, imaginación y creatividad artística. 

Pensamiento: Comenzando a los 14 años, comienzan con pensamientos abstractos, analizan, conceptualizan y son altamente críticos. 


Las escuelas Waldorf están diseñadas para que los niños aprendan de manera consistente dentro de estas tres etapas. Es extremadamente importante mantener la clase de yoga apropiada para la edad de los niños. Los vegetales son buenos para ti, pero no si no tienes dientes para masticarlos. Si les pides que hagan cosas que no pueden o haces actividades que no consideran interesantes, obtendrás comportamiento negativo como respuesta. 


Los niños más pequeños necesitan mucho movimiento y velocidad. Necesitan descubrir el mundo a través de sus cuerpos y puedes utilizar yoga de esta manera para aprender cualquier cosa, moviéndote a través de ella. 


Para niños más grandes, debes llegar con un sentido de estética a las posturas y secuencias. Involucra a los niños en la clase para crear nuevas maneras de moverse y hacer yoga. 


Los adolescentes quieren entender porqué hacen yoga y cómo los beneficiará. Cuéntales los beneficios de la práctica pero también guíalos a sentir los efectos de las posturas desde adentro dirigiendo su atención a partes específicas del cuerpo o a su mente. 


El arte, la música y las manualidades son importantes. Steiner creía que cuando un niño hace manualidades o canta canciones, su cerebro y sistema nervioso son realzados para aprender mejor en el futuro. No se presiona a los niños a aprender a leer o a dominar ciertas habilidades académicas en los primeros años. La imaginación se considera más importante. 


Cuando enseñes yoga a niños, intenta no orientarlo hacia un fin. Esto es retador en un sistema tradicional de educación donde quieren ver resultados y avances “reales”. Pero si sabes de qué se trata la yoga, sabes que no se mide el éxito por qué tan lejos puedas doblar tu cuerpo sino por el tamaño y constancia de tu sonrisa. Enfócate en el proceso y en divertirte en el momento en vez de enfocarte en el resultado final. 







Explora la imaginación en las clases de yoga con aventuras a diferentes países o lugares mágicos. Cuando hacemos un viaje de yoga, necesitamos llegar, así que hacemos posturas de viaje como aviones o barcos. Luego, utilizamos diferentes objetos o elementos de la naturaleza como árboles o piedras. Continuamos nuestro viaje y nos encontramos con muchos animales de yoga. Nos da hambre así que hacemos posturas de alimentos y hacemos muchas cosas más donde nos encontremos. 


Dale equilibrio a tus clases con canciones, juegos, drama, baile, cuentos y mucho tiempo de juego. Yoga es mucho más que posturas, y cualquier cosa se puede convertir en yoga con la actitud correcta. Rudolf Steiner, hablando en Oxford en 1922, definió “tres reglas de oro” para maestros. Encontrarás las reglas muy “yóguicas”: 

Recibe al niño con gratitud del mundo del que viene.

Educa al niño con amor.

Guía al niño hacia la libertad real del ser humano. 


Y aquí tenemos el respeto mutuo enfatizado, una vez más, en los tres puntos de disciplina: 

Respeto por todos los seres humanos (incluyendo uno mismo y otros).

Respeto por todos los maestros vivos y plantas. 

Respeto por la escuela y la propiedad personal. 


Existe un equilibrio entre disciplina y libertad, y todo lo que haces debe ser hecho con conciencia de tu medio ambiente. En nuestras clases de yoga, mientras se respeten las tres reglas de respeto, todo está permitido. 




Reggio Emilia

Promovido por Loris Malaguzzi y los padres de los pueblos alrededor de Reggio Emilia en Italia luego de la tercera guerra mundial, la comunidad pensaba que era en los primeros años de desarrollo cuando los niños forman quién son como individuos. Esto llevó a la creación de un pensum académico auto-guiado basado en el respeto, la responsabilidad y la comunidad, a través de la exploración y descubrimiento dentro de un ambiente enriquecedor y de apoyo, basado en los intereses de los niños. El enfoque está basado en los siguientes principios: 


Los niños deben tener el control de la dirección de su aprendizaje. 

Los niños deben ser capaces de aprender a través de la experiencia del tacto, el movimiento, el oído y la vista. 

Los niños tienen una relación con otros niños y con el material del mundo – se les debe permitir explorar esas relaciones. 

Los niños deben tener un sinfín de maneras y oportunidades de expresarse. 


En este sistema, los maestros confían que reaccionarán de la manera correcta a las ideas e intereses de los niños. Tienen fe en que los niños se interesan por cosas que valen la pena conocer y ser conscientes de su entorno y sus compañeros. Confían en que sus padres son miembros productivos de su equipo educativo. El resultado es un ambiente de comunidad y colaboración, apropiado para adultos y niños. 


“Cada niño es único y es el protagonista de su crecimiento. Los niños desean adquirir conocimientos, tienen mucha capacidad de curiosidad y asombro y ansían crear relaciones con otros y comunicarse.” Loris Malaguzzi 


El sistema educativo Reggio Amelia cree que los niños hablan en cien idiomas diferentes (no necesariamente verbales). Podemos ayudarlos a desarrollar cada una de estas maneras de expresión en nuestra clase de yoga con el uso de imaginación, música, danza, arte y drama. 


Otra manera de permitir que los niños hablen en su idioma y exploren las herramientas de comunicación es en posturas grupales y en parejas, con las cuales los niños aprenden a trabajar en equipo, confiar en sí mismos y en los demás y a sentirse una parte importante de un equipo. 


Cuando hacemos posturas en pareja o grupo, aprendemos a movernos con mayor conciencia, viendo que nuestros movimientos afectan a nuestros amigos. Constantemente recibimos  retroalimentación acerca de nuestras acciones, nos comunicamos con nuestro compañero y experimentamos como se siente cuando nos estiran. Hacer yoga juntos, mejora nuestras herramientas no-verbales de comunicación como expresiones faciales, tacto y respiración. 


Estimula la participación verbal y la creatividad en tu clase. Mientras más permites que los niños escojan las posturas, lideren el viaje de yoga o decoren las posturas como quieran, se convertirán en una parte viviente y participante de tu clase… ¡Y tú aprenderás cosas también! 


Se flexible con tus planes de clase y fluye con los niños. Como maestros, no sabemos todo. Y definitivamente, no conocemos a nuestros alumnos mejor que ellos mismos. ¡Confía en tus estudiantes! Son extremadamente inteligentes, aún cuando en tus ojos, son sólo niños. 


Es más fácil y emocionante aprender acerca de algo que te apasiona e interesa…aún cuando parece absurdo en los ojos de un adulto. Además, al aprender aumentas tu habilidad de aprender más. Los conocimientos deben ser enseñados a los niños a manera de necesidad o deseo; es la manera en que vivimos la vida, o que queremos vivirla como adolescentes y adultos independientes – se trata de la vida. Hay materias que los niños nunca desean aprender y deben ser permitidos amoldar su camino y ser apasionados con lo que está en su corazón. 







¡Porqué los niños necesitan aprender de otra manera que sus padres? Todos nos movemos por nuestros intereses, necesidades y deseos, cómo adultos no perdemos el tiempo en aprender cosas que no nos interesan, si tenemos la opción. 


Puede ser que en vez de enseñarles a los niños “cosas”, enfoquemos nuestra enseñanza en alentarlos a seguir lo que dictan sus corazones y darles el valor y apoyo que necesitan para seguirlo – esto sería educación real y yoga real. 



Método Charlotte Mason


Charlotte Mason era una educadora británica que vivió durante la última parte del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Su método está centrado en la idea de que la educación tiene tres frentes; una atmósfera, una disciplina y una vida. 


Atmósfera aplica al entorno donde crece el niño. Absorbe mucho del ambiente de su casa. Charlotte creía que el ambiente es un tercio de la educación de un niño. 

Disciplina aplica a la formación y mantención de buenos hábitos – y específicamente hábitos de carácter. Cultivar buenos hábitos en la vida de un niño, es el segundo tercio de su educación. 

Vida aplica a las ciencias académicas. Charlotte creía que debíamos darles a los niños pensamientos e ideas vivas, no sólo hechos secos. Las materias no deberían ser pura teoría sino conceptos de mayor aplicación a la vida, aprendidos a través de experiencias concretas y coloridas. Sus métodos de enseñanza eran creados a través de ese concepto. 


“Las ideas están en ese ambiente de pensamiento que rodea al niño como atmósfera, que aspira como su oxígeno de vida...” Charlotte Mason


Charlotte enseñó a sus estudiantes con lo que ella llamaba “libros vivos” en vez de textos escolares secos. Estos libros están escritos como un cuento por un autor que es totalmente compasivo con la materia. Un libro vivo trae a la vida las cosas ordinarias. 


Enseñaba ortografía utilizando partes de libros maravillosos que comunicaban grandes ideas en vez de una lista de palabras. Alentaba el tiempo al aire libre, la interacción con la naturaleza y aprendiendo las formas de vida de la naturaleza. 


“Permite que entren en contacto una vez con la naturaleza y se forma un hábito que será una fuente de deleite de por vida.” Charlotte Mason


Puedes aplicar los métodos naturales de enseñanza de Charlotte, creando una atmósfera complementaria al tema de tu clase y el ambiente que deseas crear y sostener en tu clase. Considera cosas como música, temperatura, iluminación, materiales naturales (flores, ramas, conchas, etc.) aceites esenciales y cremas de masaje y por supuesto, ¡tu actitud positiva, tranquila y divertida!  







Alienta y complementa el buen comportamiento y los hábitos; establece tus normas de disciplina hasta donde te sientas cómodo y mantenlos. Normalmente no forzamos la disciplina en los niños, los alentamos a revisar con sus corazones y ver si la manera en que deciden actuar, se siente bien. Les decimos que la flor de su corazón crece cuando hacen cosas que se sienten bien y siempre dicen que la pueden sentir crecer. Haz que tus clases tomen vida. Contar cuentos es una manera fantástica de hacer que tu clase de yoga haga esto. Haz que tus viajes de yoga sean inolvidables y emocionantes, llénalos con suspenso y aventura, utiliza tu voz, alterna entre rápida y lenta, siempre alienta a la clase a estar juntos en esta maravillosa aventura como un equipo. 


Pero lo que llevará tu clase a tomar vida serás tú, el maestro. Las palabras son vibraciones en el aire y la enseñanza real siempre ocurre al observar e imitar la manera en que se comportan aquellos que te inspiran. Nos empapamos de las cualidades de aquellos que amamos. Debes ser apasionado e inspirado por el trabajo que haces, o mejor no lo hagas. 


Los grandes maestros son grandes personas, no solamente grandes profesores. Enciende el fuego en tu corazón y las chispas iluminarán a tus estudiantes. 


Para concluir, hay más de lo que nos animan a saber. Hay opciones. Lo podemos hacer como siempre quisimos. No tenemos que gritar, no les tenemos que decir a los niños qué y cómo hacer las cosas todo el tiempo.  Podemos ser amigos, podemos aprender mucho de ellos si los dejamos enseñarnos, si dejamos de pensar que lo sabemos todo. No tenemos que controlar y tampoco debemos estar fuera de control. Podemos amar y reír, ser libres y enloquecer juntos sin miedo. 


Links: 

Reggio Children
Simply Charlotte Mason
Steiner Schools in Australia