Educación Alternativa en tu clase de yoga para niños

 

 de Gopala Amir Yaffe www.RainboKidsYoga.net


Al igual que muchos niños, yo odiaba la escuela. No le veía el sentido a estar sentado durante horas, escuchando a los adultos hablar de manera aburrida acerca de cosas que tenían muy poca aplicación en mi vida personal, mientras afuera de las paredes de la escuela existía un mundo lleno de aventuras y lecciones mágicas. 


Lo sentí entonces, y sigo sintiendo ahora, que lo único que enseñan en la escuela es a hacer lo que los demás te ordenan. Así que me enorgullece decir que aprendí casi nada en la escuela. 


Asistí a una escuela pública convencional…pero casi nunca iba: mi madre dice que ella pasaba más tiempo ahí que yo, en juntas con la dirección. Y mi hermana, quién iba a la misma escuela, dice que los maestros no sabían quién era yo. Hacía todo lo posible por mantenerme alejado de la escuela y pasaba mi tiempo en los alrededores, en el campo, haciendo música, leyendo libros y pensando acerca de la vida. 


Aprendemos muchas cosas en la escuela, mayoritariamente lo que llamamos “hechos” pero lo que no aprendemos son herramientas que nos ayuden a vivir plenamente. Aquí hay varias cosas importantes que pienso pueden mejorar nuestras vidas pero que son inexistentes en la mayoría de sistemas educativos tradicionales: 


  • Cómo ser feliz.
  • Cómo manejar emociones y desarrollar auto-control. 
  • Cómo comunicarnos de manera positiva. 
  • Cómo mantener nuestro cuerpo sano. 
  • Cómo sentir la conexión con nosotros mismos y ser respetuosos hacia los demás. 
  • Cómo aumentar nuestra autoestima. 
  • Cómo concentrarnos. 
  • Cómo relajarnos y encontrar un poco de paz mental. 
  • Cómo ser creativos y como pensar independientemente. 
  • De hecho, ni siquiera aprendemos a estudiar en la escuela. 


Muchos de los sistemas escolares fueron modelados a partir de escuelas alemanas creadas en el siglo XIX con el propósito de producir soldados obedientes y trabajadores de fábricas. El sistema alemán fue muy exitoso en lograr su propósito en Alemania y fue rápidamente imitado por otros países. 


Creatividad, pensamiento y acción independientes eran cualidades rechazadas al ser problemáticas en una guerra o fábrica. Incluso hoy, estas cualidades se interpondrán en el camino de los niños dentro del sistema educativo tradicional; sistema burocrático, reacio a cambiar. 






Como maestro de yoga para niños, veo como mi deber el revelarme en contra de éste sistema que inevitablemente inhibirá los pensamientos independientes y la creatividad de los niños. No hay duda de que, como maestro o padre, es muy eficiente tener niños que siempre hacen lo que les decimos sin discutir y que no hablan al menos que pidan permiso. Pero, ¿servirá el propósito real de la educación o dará un lugar cómodo para que los adultos hagan su trabajo? 


¿Cuál es la labor de los educadores? Es, crear ciudadanos que continuarán la vida como lo es ahora o, ¿crear personas con mentes libres y fértiles que nos ayudarán a crecer como civilización? ¿Cuál es el propósito real de la educación? Su propósito es darnos las herramientas para vivir una vida buena y feliz, una vida que mantendrá y enaltecerá a nuestra sociedad. 


Sistemas de educación alternativa, que han sido desarrollados por muchos, insisten en la comprensión de la educación como el arte de cultivar los aspectos morales, emocionales, físicos, sicológicos y espirituales del niño en desarrollo. El individuo es aceptado y abrazado como es, sin esperar que se conforme al enfoque “un modelo para todos”. 


Cada alternativa educativa intenta crear y mantener sus propios métodos y enfoques del aprendizaje y la enseñanza. Aspiran a ver las muchas maneras de concebir y comprender las necesidades del niño en su totalidad en equilibrio con las necesidades de la comunidad, naturaleza y sociedad en general. Cada enfoque alternativo está fundado sobre ciertos modos de vida y distintas creencias acerca de lo que significa vivir, aprender y crecer en la sociedad de hoy. 


“La imaginación es más importante que el conocimiento. El conocimiento es limitado. La imaginación rodea el mundo.” Albert Einstein 


Igual que en la escuela, en la clase de yoga hay dos actitudes que puedes adoptar si quieres tener una clase “exitosa”: 


Puedes asustar a los niños mediante gritos y castigos, para que hagan lo que les ordenes (aunque de todos modos harán lo que quieran a tus espaldas), o puedes ser su amigo, amar y respetarlos. Después, ellos harán lo que digas porque también te aman y respetan.


Para convertirte en su amigo tendrás que invertir tiempo y esfuerzo…pero esto es más fácil que enojarse y pelear con los niños. Y el enojo no es yoga. Llega antes y quédate después de la clase y escucha sus historias, interésate en ellos y en sus vidas y aprende lo que les gusta y disgusta. 







No puedes gritar “¡No griten!” y esperar a que paren de gritar. La filosofía “No hagas lo que hago, haz lo que digo” no sirve con los niños – siempre imitarán tus acciones en vez de seguir tus instrucciones. 


Ser un buen maestro es tener una relación sana con tus estudiantes – como en cualquier relación, somos espejos y obtenemos lo que damos. Si respetas a los niños, ellos te respetarán. Si los escuchas, ellos te escucharán. Si eres su amigo, ellos serán tus amigos. Si les das control, opciones y si los dejas ser los líderes, ellos te dejarán liderar a ti. Si los amas, te amarán. Si estás enojado con ellos o gritas, obtendrás lo mismo. 


Los niños observan nuestro comportamiento y sienten sentimientos sutiles…debes estar seguro y confiar en ti mismo si quieres que los niños escuchen lo que dices. 


En mis clases hago todo lo que puedo para desasociar mi clase del escenario monótono, aburrido y estresante de la escuela:


Primero: practicamos en círculo en vez de que yo, el maestro, esté frente a todos. En el círculo somos iguales, todos se pueden ver, pueden ser vistos por todos y es mucho más fácil enfocar. ¡Es una práctica en comunidad!


Segundo, co-creamos la clase en vez de que yo les diga que hacer. Les pregunto, ¿dónde quieren ir en nuestro viaje hoy? ¿Cómo quieren viajar? ¿Qué ven ahí? ¿Hacemos ésta postura/juego otra vez? ¿Hay algo en especial que quieren trabajar? Les permito ser los líderes y maestros de vez en cuando. Cuando mayor control das, mayor control recibes.  


Lo que hagas para separar tus clases de yoga de las clases escolares aburridas y disciplinadas, servirá para que los niños estén más emocionados e interesados. En resumen, ¡HAZLO DIVERTIDO! 


Odio las reglas. Pero, a través de los años de enseñar yoga a niños y siendo padre, he descubierto que no tener reglas tampoco es buena idea. Es difícil encontrar el equilibrio entre reglas y libertad, entre estructura y creatividad. 


Enseñaba en dos escuelas y, aunque estaban en la misma calle, eran totalmente opuestas en lo que se refiere a disciplina. 


Una bella mujer alemana era la directora de una de ellas y lo llevaba con disciplina militar. Les decía a los niños del kínder:


“Aquí hay dos idiomas; el idioma de las jirafas y el idioma de los coyotes. ¿Sabes cuál es el idioma de las jirafas? Las jirafas no tienen cuerdas bucales en sus largos cuellos, así que su idioma es el silencio – eso es considerado BUENO en ésta escuela. El idioma de los coyotes es hacer mucho ruido; gritar y aullar…y reír – eso es MAL comportamiento.” 





En esa escuela, la regla era que solo eras permitido ser jirafa (totalmente en silencio). Haz un poco de ruido y la respuesta que obtendrías sería: 


“¿Que es eso? ¿Son coyotes? No, no, no, no, no… ¡No en nuestra escuela! Aquí sólo jirafas, por favor.” 


De alguna manera, era el lugar más fácil para mí. Era un grupo de más de cuarenta niños, pero nunca tuve problemas de disciplina. Por otro lado, cuando intentaba hacer una actividad con mucha creatividad, baile o movimiento dramático, casi se congelaban y les costaba trabajo expresarse. ¡Tomé mi misión ahí a empujar a los niños a ser un poco más salvajes! 


La escuela vecina era lo opuesto. El director creía que los niños sabían lo mejor para ellos mismos, al menos que hicieran algo para dañar a los demás o a ellos mismos, deberían ser permitidos explorar sus alrededores, sus cuerpos y sus voces utilizando su creatividad e imaginación. 


Tratándose de disciplina y los niños haciendo lo que les pedía, ésta era uno de los lugares más difíciles para mí. ¡Pero también era el lugar más divertido en el que había enseñado! Y muchas de las posturas y juegos que utilizo ahora fueron inventados ahí, por mí y por los niños. Este espacio de mente abierta les permitió a los niños a ser creativos e inventivos – no eran limitados por adultos que, continuamente, les decían que existía una sola manera correcta de hacer las cosas. 


Como maestro de yoga para niños, necesitarás encontrar el lugar donde te encuentras cómodo…un lugar intermedio entre ser una jirafa y un coyote. 


Considero que, si la clase es divertida, interesante y apropiada para el grupo de edad y nivel de los estudiantes, no habrá espacio para “mal portados” o “interferencias” porque los niños estarán muy absorbidos en la clase. Un “mal comportamiento” normalmente es la manera incorrecta de intentar captar tu atención. Si hay amor, apoyo, contención, tacto y escucha de parte del maestro, éste tipo de comportamiento generalmente desaparece. 


Pero, las reglas que decidas poner en la clase, asegúrate de mantenerlas. Si rompes tus propias reglas, los niños rápidamente aprenderán que realmente no hay reglas y que pueden hacer lo que quieran. Pero las reglas son difíciles de mantener, así que no pongas demasiadas. 










Yo solamente tengo una regla en mis clases: ¡RESPETO! Respeto puede significar muchas cosas: escucharse entre sí incluyendo al maestro, no violencia, no humillaciones, relajación es un tiempo de silencio. El respeto es la Regla Dorada: Trata a los demás como te gusta ser tratado. O para niños rebeldes que dicen gustarles cuando les pegan, puedes establecer la Regla Platinum: Trata a los demás como ELLOS quieren ser tratados. 


Otro punto que encuentro significativo al enseñar a niños es cambiar tu expectativa. Recuerda que tus estudiantes sólo son niños y que platicar, jugar, distraerse un ratito y no siempre ser perfecto es parte del ser humano y especialmente de ser un niño. Si tus expectativas no son realistas te vas a alterar, ¡llega a clase a jugar, no a trabajar!


La mayoría de los adultos han olvidado lo que es ser niño y esperan que los niños escuchen y participen y hagan lo que se les ordena, todo el tiempo…pero los niños son niños; juegan, se ríen, exploran, prueban los límites y expresan sus emociones y necesidades cuando quieren. ¡Cosas que, nosotros cómo adultos, deberíamos aprender a hacer más a menudo!


Como maestro de yoga, si llegas a instituciones de educación tradicional  haz lo mejor que puedas para permitirles a los niños un poco de libertad, creatividad y vida real, rompiendo las paredes de siempre decirles cuál es la verdad y cómo hacer todo. 


¡Observa cada niño individualmente como un individuo! Abre los ojos y ve que los niños no son iguales. Algunos necesitan más atención y otros necesitan estar solos, algunos necesitan mayor guía y órdenes y otros necesitan mayor libertad, algunos necesitan mayor contacto físico, algunos aprenden mejor al observar y otros al escuchar/moverse. Intenta encontrar algo especial en cada niño. Cuanto más veas esas diferencias y cualidades, ¡mejor maestro serás!


Enseñaba  en una escuela donde había un niño que tenía problemas en casa y no podía comunicarse bien con sus compañeros. Él y yo nos hicimos buenos amigos y cada vez que llegaba a enseñar, se subía a mi espalda y yo enseñaba toda la clase con él encima de mí. De vez en cuando, bajaba, hacía una postura durante varios segundos y volvía a subir a su lugar, en mi espalda. 


Esto continuó durante un año. Esperarías que los otros niños se pusieran celosos y pidieran que también fuesen permitidos subir a mi espalda, pero esto nunca ocurrió. Los niños estaban felices que el niño violento no les estaba pegando. 


Aunque la igualdad es extremadamente importante para los niños, ellos entienden que no todo es igual en su mundo y que necesitan cosas diferentes. Algunos de los niños en tus clases necesitarán cosas o atención especial de tu parte para participar en la clase. 







En otra escuela donde di clases durante unos años, había una niña llamada Daniela. Ella, en secreto, era mi estudiante favorita. Siempre se sentaba a mi lado en clase pero, ¡nunca hacía lo que les pedía a los niños! Si guiaba a los niños a hacer una postura, ella hacía algo totalmente diferente que inventaba al instante. ¡Aprendí muchísimo de ella!


A veces, la maestra estaba presente y le empezaba a gritar a Daniela por no seguir mis instrucciones y ella siempre respondía con llanto. ¿Es nuestro trabajo suprimir la creatividad de los niños?


Los demás niños en la clase nunca se quejaron de que Daniela hacía lo que quería. Entendían que tenía un rol especial en la sociedad; ser una persona creativa. ¡Tenemos mucho que aprender de los niños! “La tierra y el cielo, el bosque y las praderas, lagos y ríos, la montaña y el mar son excelentes maestros y nos enseñan, a algunos, más que lo que aprendemos de los libros.” John Lubbock 


Próximamente, parte 2 de Gopala Amir Yaffe y Angel Choroszy con una descripción de los distintos tipos de educación alternativa que existen hoy día y cómo puedes aplicarlos a tu clase de yoga.